Ana Julia Quezada asesinó al pequeño Gabriel Cruz, un niño de ocho años, en febrero de 2018 y durante días mantuvo oculto su cuerpo.

A pesar de que trató de pasar inadvertida, se convirtió en la principal sospechosa y la Guardia Civil siguió muy de cerca sus pasos.

Después de 13 días de investigación, los agentes la siguieron hasta una finca propiedad de la familia de su novio, el padre del niño. Allí comprobaron cómo movió varios tablones próximos a la piscina, desenterró un bulto y lo metió en el maletero.

Ana Julia Quezada condujo sin rumbo hablando sola durante más de una hora. En el interior del coche los micrófonos que la Guardia Civil había instalado captaron sus palabras: "¿Dónde le puedo llevar, a un invernadero? [...] No quieren un pez, pues un pez les voy a hacer por mis cojones".

Antes de que entre en su casa, es detenida. El periodista Alfonso Egea recuerda cómo fue aquel momento. "Tuve la gran suerte, el privilegio, de ver esa escena desde el mismo punto de vista del agente que la ha detenido. Vi cómo el agente bajaba de su vehículo y se acercaba del coche de Ana Julia. Le pidieron que tuviera las manos en el volante y que apagara el contacto del motor. Me llamó muchísimo la atención la cara de Ana Julia Quezada porque no tenía cara de sorpresa", recuerda.

Egea también explica cómo encontraron el cuerpo sin vida de Gabriel Cruz: "Un agente abre el maletero y antes de que el maletero termine de abrirse se escucha a Ana Julia en un segundo plano empezando a aumentar el volumen de su voz y diciendo que ella no ha puesto eso ahí, que eso se lo han colocado. El agente descubre el cuerpo del pequeño Gabriel cuando retira una colcha".

72 horas después de su detención, Ana Julia Quezada declara en los juzgados de Almería, una declaración que repite en el juicio. "Me bajo y quito la alarma, levanto la persiana, abro las puertas y las ventanas. A continuación, entra Gabriel en la habitación con un hacha en la mano. Le digo que deje el hacha y él me grita que no le mando, que no soy su madre, que soy fea y que no quiere que esté con su padre, que quiere que su padre se case con su madre. Yo le tapo la boca, no quería hacer daño al niño. Solo quería que se callara, no quería matar al niño. No quería quitar la vida a Gabriel", afirmó Ana Julia Quezada.

Un jurado popular declara a Ana Julia Quezada culpable de asesinato con alevosía y se convierte en la primera mujer en España condenada a prisión permanente revisable.

*El contenido al que hace referencia la información forma parte de un programa de Equipo de Investigación de 2019 que laSexta ha vuelto a emitir este viernes.