Oriol Junqueras es uno de los invitados del primer programa de Encuentros Inesperados, el nuevo formato que presenta Mamen Mendizábal cada jueves en laSexta.

La presentadora se reúne con cuatro invitados diferentes cada semana para debatir sobre un tema que a todos, de una forma u otra, les afecta. En este caso, Mendizábal reunió a Oriol Junqueras, Ana Iris Simón, Mario Vaquerizo y Alberto San Juan para hablar de la fe cristiana.

Cuando Oriol Junqueras llega a las instalaciones, le confiesa a Mamen Mendizábal que es la primera vez que pisaba Madrid después de salir de la cárcel. Así, desvela cómo ha reaccionado la gente al verle en la calle y en una charla con los demás invitados llega a confesar cómo las misas en prisión le servían para evadirse. Repasamos en vídeos todas las declaraciones del político en Encuentros Inesperados:

"Es la primera vez que vengo a Madrid desde que salí de la cárcel"

En su llegada al plató, Junqueras ha sido recibido por Mamen Mendizábal. La periodista, que ha terminado convirtiéndose en una asistente más en esta particular reunión, ha dado la bienvenida al presidente de ERC. El político ha agradecido la invitación a la presentadora y ha explicado que es una de las pocas veces que acude a un medio y no es para hablar de Cataluña.

Sin embargo, como se muestra en este vídeo, la confesión más impactante de Junqueras está relacionada con su paso por prisión: "Sí, es la primera vez que vengo a Madrid desde que salí de la cárcel". Además, el político ha desvelado cómo ha sido su retorno a la capital de España y de qué forma ha vivido las miradas de sorpresa de la gente con la que se ha cruzado por la calle.

Junqueras recuerda uno de los saludos "más habituales" en prisión

"Me siento muy afortunado porque la vida me ha dado cosas muy buenas", comenta Junqueras a Mario Vaquerizo antes de entrar a la sala donde se iban a reunir con los demás invitados. Por un momento, ambos se olvidaron de que las cámaras les estaban grabando.

Mario Vaquerizo se alegra de que esté bien y critica la sociedad "a la que estamos llegando": "Es un coñazo". El político se sorprende de la expresión y explica por qué él no la puede usar.

"Estamos en la dictadura de lo que se puede decir y lo que no", comentan ambos sobre los protocolos en según qué conversaciones. Todo ello le hace recordar a Oriol Junqueras uno de los saludos "más habituales" en prisión: "Salud y libertad".

Las dificultades para ir a misa en la cárcel de Estremera

El presidente de ERC cuenta en este vídeo las dificultades que puso la prisión de Estremera para que fuera a misa: "Durante cinco meses no me dejaron nunca ir a misa con el argumento de que recibía demasiadas muestras de apoyo", comenta un Junqueras para el que el traslado a Soto del Real supuso un cambio radical en esta cuestión.

Allí conoció al padre Paulino, un párroco que "tenía una capacidad de arrastre fenomenal y llenaba el auditorio dos veces cada domingo". En el vídeo sobre estas líneas, Junqueras habla de estas y otras cuestiones, como lo que significó para él la misa durante el tiempo que estuvo en la cárcel.