"El feminismo es el movimiento con más capacidad transformadora": así ha definido Irene Montero el movimiento social que ha llenado las calles de diversas capitales del mundo para pedir el fin del machismo.

La ministra de Igualdad ha asegurado en El Objetivo que "ser feminista implica entender que vivimos en un mundo en el que por el hecho de ser mujer sufres más discriminaciones", como "asesinatos o violencias sexuales", pero también "peores salarios, peores pensiones o asumir tareas de cuidados".

Ser feminista significa también, a juicio de la ministra, "saber que vivimos en un mundo con tremendas desigualdades, con grandísimas bolsas de pobreza y exclusión social" y por tanto luchar por un mundo en el que "las mujeres no tengamos más riesgo de asesinato, de pobreza o precariedad por el hecho de ser mujer, pero también en el que los hombres vivan mejor y se garanticen los derechos humanos para todas las personas".

Sobre si el feminismo debe o no ser más inclusivo, Montero ha insistido en que "el movimiento feminista es muy inclusivo y muy plural": "Creo que crece cuando va incluyendo, cosa diferente es que hay formaciones políticas que durante 364 días al año apliquen recortes, privatizaciones, pacten con partidos que niegan la violencia machista y luego el día 8 de marzo digan que también son feministas", ha espetado.

"Todas las mujeres por el hecho de serlo, y seamos de la ideología que seamos, mínimo en algún momento de nuestra vida hemos sufrido las consecuencias del machismo, pero no por el hecho de ser mujer eres feminista y mucho menos por el hecho de ser mujer aplicas políticas feministas", ha continuado Montero.

A pesar de ello, la ministra ha insistido en que "ojalá no solamente vayan a la manifestaciones" sino que también, "las compañeras que van a la movilización les convenzan de que además de ir a la manifestación para ser feminista es importante no privatizar la sanidad o la educación porque cuando se privatiza la sanidad o se destina poco dinero a la dependencia al final quien asume eso sobre sus hombros son millones de mujeres que tienen que suplir esas competencias que les restamos de lo público".

"Si es viniendo a las manifestaciones como se dan cuenta de que hay que hacer otras políticas bienvenidos sean", ha zanjado la ministra de Igualdad.