Secuenciar genomas es como leer el libro de instrucciones de un ser vivo o de un virus para reproducirse. Se pueden coger trozos y hacer copias.

A través de estas secuencias genéticas, en concreto de tres de ellas, se supo que el coronavirus que entró en Valencia llegó de dos linajes distintos. Lo cierto es que el virus pudo entrar a partir de la variedad italiana del mismo.

Si comparamos ambas fotografías, vemos que las piezas encajan en ambos casos, como si de un puzzle se tratase, pero al ponerlas al lado... se ven diferencias. Es lo que se llaman mutaciones.

"La selección natural permite la supervivencia de los virus menos dañinos en comparación con los linajes mucho más dañinos", afirma Antonio González Candelas.

Así se pasaban antes las epidemias, pero las muertes eran muchísimas más. El genoma del coronavirus se ha secuenciado más de 700 veces, algo que da pistas del viaje que ha tenido hasta llegar a España.