El mes de marzo deja 833.979 empleos destruidos por el impacto del coronavirus. Unas cifras que suponen la mayor caída del empleo de la historia es España.

Además, desde que se decretó el estado de alarma, más de 2,6 millones de trabajadores se han visto afectados por los ERTE.

Nadia Calviño, vicepresidenta de Asuntos Económicos, ha explicado en El Objetivo las medidas que el Gobierno está llevando a cabo para que los ERTE no acaban convirtiéndose en despidos una vez acabe la crisis sanitaria.

Así, ha destacado que "lo primero que tenemos que hacer es que esta situación excepcional dure lo menos posible". Por ello, el Ejecutivo ha puesto en marcha 100.000 millones de euros en avales públicos, "para que las empresas sigan disponiendo de liquidez y sigan funcionando".

Además, indica, se han "reducido los costes operativos de las empresas con moratorias y facilidades para que se mantenga ese tejido productivo". Y en "un esfuerzo social" se van a financiar "todas las prestaciones que corresponden a los trabajadores afectados por los ERTE".

Además de las citadas medidas que implementa el Ejecutivo para "mantener al máximo la actividad y el empleo", el siguiente paso es, según Calviño, "tratar de empezar la fase de desescalada (de las medidas que restringen la movilidad) cuanto antes, para que nuestra economía vuelva a reactivarse y evitemos que tenga un impacto estructural".