El sector de la hostelería española reclama ayudas directas después de meses complicados por la pandemia marcados por restricciones y limitaciones desiguales en todo el territorio: algunas tienen la hostelería completamente cerrada, como Galicia, Comunidad Valenciana o La Rioja; en otras se aplican muchas restricciones, como País Vasco, Extremadura o Baleares; y otras regiones donde la hostelería está abierta, pero con algunas limitaciones, como Madrid y Aragón.

La queja fundamental a las restricciones es la de que con las ayudas que reciben no pueden sobrevivir. El Objetivo ha analizado los países europeos, en la mayoría de los cuales la hostelería está totalmente cerrada, para destacar cuáles son las diferencias a la hora de ayudar a la hostelería. En Alemania se cubre entre el 30% y el 90% de la facturación perdida. En Francia se cubre hasta el 20% de la facturación cuando el empresario ha perdido más del 70% con un límite de 200.000 euros por empresa.

Portugal mide la perdida de facturación de las empresas de enero a septiembre y ha abonado el 20% de esta cantidad. Por su parte, en Reino Unido da cheques cheques mensuales de 3.000 libras para los negocios con problemas y otros complementos en función de la caída de la facturación.

¿Cómo lo hace España?

En España, además de los ERTE para empresas de todos sectores, algunas comunidades han desarrollado ayudas específicas para la hostelería. Ejemplo de ello son Andalucía, donde 46.000 empresas recibirán 1.000 euros en ayudas directas y luego hay otras ayudas, como préstamos.

En la Comunidad Valenciana los municipios dan 2.000 euros por empresa y un extra de 200 por trabajadores y la Generalitat hasta 12.000 en función del tamaño de la empresa.