A partir del día 20 de noviembre todas las miradas estarán puestas en Catar y en el Mundial de fútbol que allí se celebrará a pesar de lo que se está escuchando estos días. Y, es que, el embajador de la competición y exinternacional Khalid Salman calificó la homosexualidad como un trastorno mental en una entrevista para la televisión alemana.

Pero "quien paga, manda", asegura El Gran Wyoming, y el régimen dictatorial ha pagado más de 200.000 millones de euros para que "las democracias del mundo miremos hacia otro lado" y para que "el único grito que pongamos en el cielo sea el de 'gol' cuando marque nuestra selección". Pero como no hay nada que hacer, el presentador propone pensar en qué nos vamos a gastar "la millonada" que la dictadura está pagando para limpiar su imagen: "Yo lo invertiría en tarta de la boda de Isabel II", propone. Ya que en 2015 se vendió un trozo por 680€ y la propia casa de subastas aseguró que, a pesar de que habían pasado casi 70 años, la tarta todavía era comestible debido a su alto contenido alcohólico. Por eso, y "como tiene media botella de ginebra por porción", Wyoming apuesta por que nos hará olvidar pronto "lo que supone que el mundial se celebre en Catar".