Vox ha entrado por primera vez en un gobierno, y esta "conquista" podría tener consecuencias que se trasladen especialmente en el panorama político nacional. Para analizar las claves de este ascenso de la extrema derecha en España, Andrea Ropero ha entrevistado al periodista Miguel González, que lleva años siguiendo sus movimientos.

Considera el experto que a Vox "no le importa gran cosa" Castilla y León, lo que le interesa es "el gobierno de la nación, la Moncloa". Para ellos, cuenta, entrar en el gobierno regional "no tiene sentido de gestionar, sino de normalizar la presencia de Vox en gobiernos", para que cuando lleguen al Ejecutivo nacional "ya estemos acostumbrados".

¿Pero qué pasaría si hipotéticamente llegasen al gobierno central? González cree que conquistas sociales como el feminismo, la memoria histórica, la inmigración o las leyes LGTBI "correrían peligro". Como ejemplo, las políticas que defienden: "Vox se opone al aborto en cualquier circunstancia, ni siquiera en caso de violación, quieren que no pueda haber eutanasia en ningún caso y que dos personas del mismo sexo no puedan casarse...". Y advierte además que aunque puede pasar mucho tiempo antes de que Vox tenga una mayoría suficiente par cambiar esa ley en el congreso, "mientras tanto quiere obstaculizar y hacerlo desde las comunidades autónomas".

Además, especifica que en este momento la formación que lidera Santiago Abascal se afana en alimentar la convulsión social, "porque su principal objetivo es echar al Gobierno". "Creen que si las protestas sociales continúan, el Gobierno no podrá aguantar", ha explicado. Pese a que con esta actitud caiga en contradicciones, como decir que quieren prohibir los piquetes y a la vez apoyar el paro de transportistas.