'Barrio rico, barrio obrero'
Thais Villas alucina con el precio de la botella de agua de una mujer de barrio rico: "¿Qué hace? ¿Te vuelve joven?"
La reportera ha visitado un barrio rico y uno obrero para conocer las particularidades de los gimnasios de estos lugares. Descubre las respuestas de la gente que vive en estos lugares en el vídeo principal.

Con el comienzo del año mucha gente se propone volver a cuidarse por eso Thais Villas ha visitado un barrio rico y uno obrero para cómo son los gimnasios en estos dos lugares y si tienen prestaciones similares.
Una mujer de barrio rico le cuenta que va a dos gimnasios. Uno le cuesta 170 euros mientras que el otro vale 190. "Son casi 400 euros al mes en cuotas", comenta Thais. Ella explica que el gimnasio tiene muchas prestaciones: desde restaurante, estética a un spa. "Es una pasada", afirma. Un chico de barrio obrero, por su parte, paga 35 euros, que es una cuota que le permite ir a entrenar con un amigo todas las veces que quiera. En este gimnasio solo puede entrenar y no tiene nada más extra.
Una señora de barrio rico explica a Thais que ella tiene un entrenador personal un día a la semana que cuesta unos 50 euros la hora y, además, también hace pilates una vez a la semana. A pesar de ello no sabe cuánto invierte, pero cree que, sobre 500 euros mensuales, "una barbaridad".
Una chica de barrio obrero explica a Thais que su gimnasio "es de pobres": solo hay máquinas y, además, están todas "hacinadas". Las clases, además, son a través de vídeo ya que no hay monitores. "Te la pones cuando quieras, eso sí", añade.
Sobre los complementos que llevan al gimnasio, una mujer de barrio rico le enseña su botella de agua. Afirma que es especial ya que lleva unas franjas que neutralizan la composición del agua. "Vale 60 euros, eh", explica. "¿Qué hace? ¿Te vuelve joven?", pregunta Thais al conocer el precio.
Un chico de barrio obrero le dice que él invierte en su botella unos 50 céntimos. Cuando se la muestra a Thais esta se da cuenta que es una botella de agua del supermercado. "La voy cambiando, eh", explica el chico, algo que no parece convencer a la reportera.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.