España es el tercer país de Europa con mayor porcentaje de trabajadores pobres, según un estudio de la Organización Nacional del Trabajo.

Para entender mejor lo que supone la precariedad laboral, El Intermedio ha querido conocer un caso real. Juani Peñafiel es una mujer madrileña que lleva años encadenando trabajos precarios con los que apenas puede hacer frente a sus gastos.

Juani trabaja en una residencia, desde hace 17 años y asegura tener condiciones "precarias": "Mi contrato es parcial y tengo un salario de 700 euros", ha narrado.

Un salario que a Juani le resulta "muy bajo": "Hoy en día los que tienen jornada completa cobran un salario precario, imagina con una parcialidad". La trabajadora asegura que no le permite vivir: "Tengo compañeras que tienen una parcialidad inferior y tienen que tener dos puestos para llegar a fin de mes".

Juani trabaja a expensas de la necesidad de la empresa. "Hay mañanas que empezamos siendo 12 a las siete de la mañana y al finalizar la jornada, cuando aún nos queda una hora, terminamos siendo cinco".

Además, la trabajadora ha asegurado que se considera "una trabajadora pobre": "Con mi salario, si no fuese por la ayuda que tengo de mi pareja, no podría vivir. Con 700 euros no se puede ahorrar, no se puede ir a un banco a pedir una hipoteca, porque no te lo van a dar".

"No tienes una independencia propia", ha afirmado Juani, que asegura sentirse frustrada cuando "cada mañana, al ir a trabajar ves que no prosperas": "Soy una trabajadora pobre".