Hasta el día de hoy, Ciudadanos ha recorrido un "largo periplo lleno de bandazos", que El Gran Wyoming está dispuesto a analizar en 'Un viaje Mareante'. "Más que un partido parecía un barco", asegura el presentador, metido en el papel de capitán.

Según Wyoming, el barco de Ciudadanos ha "cambiado mucho de rumbo". El viaje comienza en 2015, cuando la formación acaba de dar el salto a la política nacional y Albert Rivera se presenta ante los españoles como la opción que acabaría con la "vieja política".

¿Y cómo pretendían hacerlo? Ni apoyando a Pedro Sánchez ni apoyando a Mariano Rajoy, según defendía Rivera en campaña. Lo cierto es que tras las elecciones llegó el primer giro de timón, Ciudadanos pactó con PSOE, pensando que formarían un gobierno "reformista y de progreso".

La alianza hace aguas, y en 2016 hay nuevas elecciones. Aunque Ciudadanos iba a mayor velocidad, Rivera tenía claro que a la derecha no iba a girar y aseguró que no haría presidente a Rajoy.

Poco después, el barco de Ciudadanos volvía a girar hacia la derecha, dejando a un lado la carta de navegación de su partido y apoyando a Rajoy como presidente.

El barco de Ciudadanos abandonó los mares de la centralidad y se adentraba de lleno en el océano del conservadurismo. El conflicto secesionista catalán fue el viento que azotaba sus velas.

Rivera se transformó en el 'Capitán España', tratando de adelantar por la derecha. El plan de Rivera iba bien hasta que llegó la sentencia de la Gürtel: el líder de Ciudadanos limitó a pedir la dimisión de Rajoy sin apoyar su moción de censura.

Ya con Sánchez como presidente, Ciudadanos giró tanto a la derecha que acabaron como Vox en Colón, "desbordados".

Rivera estaba tan seguro de su talento que criticaba a Pedro Sánchez como si en vez de estar en el congreso estuviese en una taberna, catalogándo al PSOE como "banda".

Finalmente, el barco se encontró con la tormenta perfecta: por un lado, la ultraderecha, por otro, la movilización de la izquierda. El navío naranja estaba a punto de naufragar y Rivera acabó "tirándose por la borda".

El timón pasó a comandarlo Inés Arrimadas, que se dio cuenta de que si seguía en esa dirección podrían acabar chocándose contra un iceberg llamado Vox. Por ello, dieron un nuevo giro de timón hacia el, centro apoyando las prórrogas del estado de alarma.

Y aquí acaba el viaje mareante, el viaje político de Ciudadanos. Por último, Wyoming recomienda a Arrimadas que cambie el barco por una zodiac, pues da los giros más suaves y, l"o mejor de todo, siguen cabiendo todos sus diputados".

Otros momentos destacados

En otro programa de El intermedio, El Gran Wyoming hizo un análisis sobre los abandonos en Ciudadanos. "Rivera, Villegas, Girauta, de Quinto... van cayendo uno a uno", relataba el presentador, al tiempo que también detallaba la última salida de la formación naranja, Marcos de Quinto. "Se pierde un gran orador: fino, comedido, siempre discreto...", mantenía Wyoming.

En otra ocasión, Wyoming destapó el verdadero motivo por el que Ciudadanos es liberal: "No es el partido del Ibex, es el partido del amor", defendía, después de que apoyase la prórroga del estado de alarma.

El presentador cree que el hecho de que Ciudadanos pacte con el PSOE a nivel nacional y con el PP a nivel regional demuestra que "es un partido liberal, pero no en el sentido de Adam Smith".