Sara Escudero vuelve a Reality Shock para tratar el asunto que desencadenará las grandes guerras del futuro: el agua. Y es que es un elemento indispensable que, aunque parezca infinito, podría ser inexistente en décadas.

El 70% de nuestro planeta es agua, pero, ¿cuánta es apta para el consumo humano? Si le restamos el 97,5% del agua salada del planeta nos queda un 2,5% de agua dulce, a la que restándole la de los glaciares y la del subsuelo solamente podemos usar un total de un 1%.

Pero lo cierto es que ese 1% es más que suficiente para abastecer a toda la población. El problema es que no está bien distribuida: en el mundo, tres de cada diez personas no tienen acceso a agua potable, lo que genera graves enfermedades infeccionas, de hecho, todos los días mueren 1.000 niños por diarrea, y todo indica que la situación no mejorará.

Según la ONU, para 2050 la escasez de agua afectará a unos 5.700 millones de personas en todo el planeta. Las zonas que no tienen suficiente agua potable para abastecer a sus habitantes sufren lo que se conoce como estrés hídrico, un problema que afecta a España, entre otros 69 países.

Se calcula que dentro de 20 años nuestro país sufrirá bastantes problemas con el suministro de agua potable. Según 'Greenpeace', el 20% de nuestro territorio ya se puede considerar desierto, y el 75% de la superficie española está en riesgo de serlo.

Pero, ¿cómo ha llegado el planeta a esta situación? Influyen varios factores: el cambio climático, el crecimiento de la población, la contaminación y la agricultura intensiva. Todo esto convierte al agua en un bien tan valioso que ya ha sido denominada como 'el petróleo del futuro'.

Y es que grandes empresas de alimentación como 'Danone', 'Nestle' o 'Coca-cola' están utilizando el agua para recaudar miles de millones. Para que nos hagamos una idea del lucrativo negocio que es embotellar agua están los datos: un litro del agua del grifo nos cuesta mucho menos que un céntimo de euro, mientras que una botella estándar nos cuesta 59 céntimos, 300 veces más cara. Esto sin garantizar una cantidad superior a la del grifo.

Pero el negocio del agua no se limita a la que llega embotellada al os supermercados. Las empresas también sacan beneficios de gestionar el agua que sale por nuestros grifos. En España, aproximadamente el 50% ya está en manos privadas y es controlada prácticamente por 'Aguas de Barcelona' o 'Aqualia'.

Bajo la excusa de una mejor gestión, gobiernos de medio mundo han privatizado el consumo de agua, lo que ha llevado a una subida escandalosa de los precios.

En los últimos años han re-municipalizado su agua más de un centenar de grandes ciudades como París, Berlín, Budapest o Buenos Aires, que se han dado cuenta de que privatizando el agua solamente ganan las empresas, no los ciudadanos.

El acceso al agua, tal y como declaró la ONU en 2010, es un derecho humano, no puede comercializarse con él.

Otros momentos destacados

Además, Sara Escudero ha analizado en El Intermedio los 'espías' que están detrás de nuestros teléfonos.

Por otro lado, Sara Escudero se adentró en temas de relevancia mundial como los preocupantes datos de la industria textil, la segunda más contaminante del mundo.