Rusia ha celebrado el Día de la Victoria conmemorando la rendición de la Alemania nazi en la II Guerra Mundial, una festividad que también se celebra en Ucrania, pues hace 77 años los ucranianos pelearon junto a los rusos para vencer a los nazis. Sin embargo, hoy son los nietos de esos veteranos los que están enfrentados en la guerra, algo que genera muchos sentimientos enfrentados. Así lo ha explicado el periodista Mikel Ayestaran, que se encuentra en la ciudad de Járkov, muy próxima a Rusia.

"Hay familias partidas, con gente a un lado de la frontera y a otro, amistades que han quedado rotas con este conflicto", ha explicado el periodista en El Intermedio, afirmando que "esta guerra ha puesto un muro en la frontera". Además, destaca que muchos de los padres y abuelos de los ciudadanos con los que ha podido hablar estuvieron luchando contra el nazismo, y ahora Rusia les acusa de estar con los nazis.

Con esta situación, Ayestaran ha explicado que los ciudadanos confían en que cuando acabe el conflicto se van a poder reconstruir los puentes, las casas, los edificios derribados y las carreteras, "pero lo que más les preocupa es qué va a pasar con el tejido social y las relaciones en una ciudad que es considerada la más rusa".

Una herida de guerra "que no había visto en otros conflictos"

Además, el periodista Mikel Ayestaran ha visitado el hospital cardiológico de Járkov, donde ha descubierto que está habiendo muchos casos de afecciones al corazón por la guerra.