Mikel Ayestaran explica desde Jerusalén qué ocurrió exactamente en el funeral de la periodista palestina Shireen Abu Akleh, asesinada por el ejército de Israel, durante el que se produjeron cargas policiales que incluso ha condenado el Vaticano. "Según la Policía, ellos recibieron lanzamiento de objetos por parte de cientos de alborotadores", relata el corresponsal, que incide en que esta versión israelí no la respaldan los representantes de la iglesia ni diplomáticos allí presentes.

"Básicamente, lo que pasó es que el féretro llevaba una bandera de Palestina" y varios familiares y amigos portaban también la enseña, según explica. Aunque esta "no es ilegal, la Policía la puede confiscar si piensa que puede haber altercados": "Cada vez que ven una bandera, la confiscan, y eso es lo que hicieron", resume el periodista, que no obstante apunta que, tras la tensión inicial, el funeral se desarrolló sin más incidentes y fue el "más multitudinario" que recuerda desde el de Yasir Arafat.

Shireen Abu Akleh -destaca- "era todo un icono del periodismo en el mundo árabe" y "se había convertido en un ejemplo para muchas mujeres que quieren ser periodistas en Oriente Medio". Ayestaran la recuerda, además, como "una persona súper cercana" a la que te "encontrabas en todos lados".

Asimismo, el periodista repasa en El Intermedio la "doble narrativa" sobre su asesinato: frente a la narración "sólida desde el primer instante por parte de los palestinos", que "acusan a Israel de haberle pegado un tiro en la cabeza", "la narrativa israelí ha ido cambiando con el paso de las horas". "En un primer momento acusaron a grupos palestinos" y adujeron que había muerto por "una bala perdida", pero "poco a poco han ido reconociendo que quizás puede ser una bala de un soldado".

Con ella, incide Ayestaran, son ya 45 los asesinatos de periodistas por disparos o bombardeos de Israel desde el año 2000, según datos de la Autoridad Nacional Palestina. El de Shireen Abu Akleh, "el rostro sin duda más famoso desde la Segunda Intifada", ha supuesto "un mazazo tremendo para el público palestino".

Una herida de guerra "que no había visto en otros conflictos"

La semana pasada, Mikel Ayestaran visitaba el hospital cardiológico de Járkov, en Ucrania, donde descubrió que, además de pacientes con heridas de metralla o contusiones, está habiendo muchos casos de afecciones del corazón en la invasión del país por parte de Rusia. Puedes escuchar su relato aquí: