La última innovación en cócteles está inspirada por la pandemia de coronavirus. En un bar de Zagreb, capital de Croacia, han inventado una serie de combinados inspirados en las vacunas. Los sirven con una jeringuilla y los han bautizado con los nombres de los principales fármacos contra el COVID-19.

Así, por ejemplo, el cóctel Pfizer está hecho a base de whisky estadounidense y Jagermeister alemán; el Sputnik lleva vodka ruso; y el AstraZeneca, ginebra inglesa. El proceso de elaboración fue mucho más fácil que el de las vacunas reales porque hubo todo un ejército de cobayas humanas dispuestas a probarlas empujadas por le apoyo desinteresado a la ciencia. Estos cócteles se pueden mezclar sin ningún problema si te vienes arriba un tarde, eso sí, no te dolerá el brazo pero puede que te duelan las rodillas si sales a cuatro pasas del local.

El detalle que impresiona a Dani Mateo al ver vacunando al ministro francés

El ministro de Salud francés está muy volcado en animar a la población a que acuda a vacunarse. Después de dar ejemplo y mostrar su hercúleo brazo para recibir la inyección, se ha puesto la bata para vacunar él mismo. A Dani Mateo no se le escapa este detalle.