Miguel Hernández es médico internista del Hospital madrileño del Henares. Es una de esas "personas necesarias" en esta crisis del coronavirus a las que Andrea Ropero ha querido entrevistar.

Hernández cuenta que los hospitales, desde el inicio de la pandemia, se han convertido en otra cosa: "Hay camas donde no las había, y los pasillos ya no son pasillos, son otras áreas de hospitalización", reconoce.

Lo que más le afecta es todo lo que rodea "la incertidumbre de los pacientes y la soledad de estos y sus familias, que no pueden estar juntos". "Hay algunos que están en una situación grave, metidos en aislamiento y el contacto que tienen con nosotros es sin vernos la cara, metidos en trajes de buzos".

Cuenta, que a veces los enfermos les hacen preguntas para las que ni ellos mismos tienen respuesta. También, la solidaridad con la que les atienden los familiares de los pacientes: "A veces les damos noticias esperanzadoras y a veces malas. Y aunque les estés diciendo cosas horribles, ellos sacan fuerzas para dedicar un minuto de agradecimiento, es alucinante", asegura.

Sobre el agradecimiento que también reciben cada día a las 20:00 horas en los balcones, el médico cuenta que ellos no tienen vocación de héroe, y pide que esos aplausos se conviertan en mantener a la sanidad fuerte,

"Ojalá este reconocimiento se traduzca en un esfuerzo desde arriba para darnos todas las facilidades para que se pueda hacer el trabajo lo mejor posible. Y que se prolongue en el tiempo", reivindica. Haciendo hincapié en que esta es "una inversión que necesitamos".

Por último, Hernández cuenta que todos estamos aprendiendo de esta situación: "Nos tiene que hacer ver que somos una generación que hemos tenido mucha suerte. Hemos estado viviendo en calma y se nos ha olvidado lo que es sobrevivir".

Otros momentos destacados

Andrea Ropero también ha querido entrevistar a más perfiles que tienen algo que decir sobre la situación tan excepcional que vivimos. Así, la reportera charló Ángel Santiago, alcalde en un pueblo de la España vaciada.

Santiago contó cómo viven el confinamiento en su pequeño pueblo de Zamora. "Hay una solidaridad entre vecinos terrible", asegura.

con tres trabajadores afectados por un ERTE.

Todos ellos coincidieron en que la situación económica se va a complicar aún más cuando la crisis sanitaria finalice. "Las empresas tienen la excusa perfecta para hacer recortes", lamentan.

En un programa anterior, entrevistó a José María Bonmatí, director general de AECOC, que quiso recordar que, sea cual sea el escenario, "los productos de primera necesidad están garantizados".