Las declaraciones del ministro de Consumo sobre las macrogranjas han levantado críticas no solo de la oposición, también del propio Gobierno y entre los socios socialistas. Uno de los más detractores con sus palabras ha sido Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha.

En El Intermedio, el propio Alberto Garzón ha reconocido cierta "sorpresa" con sus críticas por lo que el considera que es un "bulo" y una tergiversación de sus palabras. "La sorpresa vino cuando iniciado este bulo el señor Page me atacó con ferocidad y con unas formas que no puedo compartir en política", ha lamentado Garzón, quien asegura que sus comentarios "le entristecen".

Garzón ha explicado que considera que hay "ciertas contradicciones" entre la postura de Page y sus políticas. Afirma que hace unas semanas estuvo en Cuenca "elogiando" la medida del Gobierno del PSOE de una moratoria a las macrogranjas porque sabían "el coste ecológico y social que tiene este tipo de producción".

Supongo que nunca estuvo conforme con el Gobierno de coalición"

Así, sostiene que sus opiniones "son lo que ellos están haciendo, adecuadamente según mi opinión", por lo que no entiende por qué se ha producido "esta distorsión tan grande".

Preguntado entonces por el por qué de las críticas de Page, Garzón responde: "Supongo que nunca estuvo muy conforme con el Gobierno de coalición y con que personas de Izquierda Unida estuviésemos en el Consejo de Ministros, peor es pura especulación".

También añade: "Estoy convencido de que leyó toda mi declaración y sabe punto por punto lo que sí dije".

Durante la entrevista, el ministro de Consumo se ha mantenido firme a sus palabras y ha acusado al "lobby de las cárnicas" de crear "un bulo": "A partir de ahí, empezó la polémica sobre lo que no dije, pero de lo que dije estoy absolutamente convencido".