El vaciado de los pantanos este verano, en plena crecida del precio de la luz, ha indignado a mucha gente. Aunque es una practica legal parece estar motivada por un interés puramente económico y sus efectos terribles para los pueblos cercanos que reclaman justicia al ver como han perdido un bien básico como es el agua, y en algunos casos su principal fuente de ingresos. Un ejemplo de estas prácticas lo encontramos en Zamora, en el embalse de Ricobayo, que ha quedado reducido a un secarral por el vaciado que ha llevado a cabo Iberdrola.

Andrea Ropero ha tenido la oportunidad de visitarlo y hablar con Lidia Pechero, alcaldesa de Palacios del Pan y una de las que comenzó las movilizaciones. Asegura que "esto no ha pasado nunca": "Por mucho que digan, nunca se había bajado de una manera tan brusca. Casi cada día bajaba un metro o dos metros, y cuando subió el precio del megavatio se notó", ha explicado.

Su postura es clara: "Yo tengo muy claro que esto es por dinero. Hacen caja a cuenta de un embalse que normalmente en esta época suele estar al 60% y ahora está al 10%", ha sentenciado. Además, no olvida cómo esto está afectando a los vecinos, ya que en su localidad incluso han llegado a sufrir cortes de agua: "Quedarse aquí sin agua es un sentimiento de desesperación, sobre todo para la gente mayor", ha reconocido.

Ante esta situación, afirma, no quiere ganar ninguna batalla sino que las autoridades obliguen a las eléctricas a "hacer las cosas con sentido común", teniendo además en cuenta que embalses como estos pueden ser un gran motor para el mundo rural y la España vaciada. "Es muy triste que nos quiten lo poco que tenemos", ha lamentado la edil.

La periodista también ha charlado con algunos de los vecinos de la zona, quienes defienden que las autoridades "les deben rescindir las concesiones inmediatamente, por no cumplir" ni cuidar el medioambiente en la zona. "Esto es una reserva natural, menos para Iberdrola", lamentan.