Las familias de los militares víctimas del accidente del Yak-42 lucharon de una forma incansable para lograr que se supiese la verdad. Miguel Ángel Sencianes, hermano de José Manuel Sencianes, sargento del Ejército del Aire que murió en el siniestro, ha charlado con Andrea Ropero sobre cómo fue ese duro proceso que tuvieron que vivir.

Entre los momentos "aterradores" destaca el de exhumar el cadáver en el nicho en el que tendría que estar su hermano. En su caso, los restos habían sido entregados a otra familia que los incineró. Asegura que lo importante en esos momentos fue tenerse entre las familias y cuando pudieron conocer a la que tenía los restos de su hermano "no hubo reproches ni lamentos". La familia había tirado las cenizas a una playa y Miguel Ángel, junto a su hermano Rafa, fue a esa misma playa y se bañó: "Necesitábamos fundirnos con nuestro hermano", ha recordado entre lágrimas.

Además, ha explicado cómo vivieron el indulto del Gobierno de Mariano Rajoy a los comandantes condenados por falsear las identidades de varios militares fallecidos: "Estaba claro que el indulto era para salvar al señor Trillo, para que los comandantes no hablaran", señala.