Desde que George Floyd muriera a manos de la Policía el pasado 25 de mayo, las protestas en EEUU no han dejado de crecer derivando en graves disturbios y saqueos a lo largo del país. Carlos Quílez hace un repaso por las imágenes más impactantes de las últimas horas.

En ellas se puede ver a una pareja que regenta una tienda agredida por unos saqueadores durante los disturbios. El hombre y la mujer salen a dar la cara y los saqueadores la emprenden a puñetazos, incluso dan golpes a los propietarios del establecimiento con una madera.

En Minneapolis, tres jóvenes patean a un hombre por defender a una manifestante a la que estaban atacando. Armados con machetes y barras acaban pateando al varón que acaba tendido en el suelo.

En Portland, un chico se encara con un grupo de vándalos y acaba inconsciente y con los dientes rotos. En las imágenes se puede ver cómo le dan una patada en la cabeza con la que acaba sin consciencia y con la cara ensangrentada.

Un agente ha sido suspendido por agredir a una mujer con problemas mentales en Baltimore. La persona con facultades psíquicas disminuidas golpea a uno de los policías cuando un compañero lo ve y decide reducirla con un puñetazo en la cara.

Una de las imágenes más duras son las de una niña de nueve años de Seattle gritando desesperada porque la policía le ha rociado los ojos con gas pimienta. Algunos manifestantes intentan calmarla derramando leche en su cara para disminuir sus efectos. Según cuenta Carlos Quílez, los agentes retiraban las mascarillas de las personas concentradas para que esta sustancia les hiciera "más daño".

También en Seattle se ve cómo algunos agentes han tomado conciencia de los ocurrido con Floyd. En el vídeo se ve a un policía reducir a un manifestante con la rodilla en su cuello y cómo, al instante, su compañero le retira la pierna y se la pone en la espalda para detenerle.

En Denver también se ha visto a un fotógrafo capturando imágenes de una hoguera que había en mitad de la calle cuando un militar se acerca a él por detrás y le empuja directamente a las llamas.

Imágenes de extrema violencia que se están viviendo en las calles de Estados Unidos y que no cesan pidiendo justicia. Según la autopsia encargada por la familia, George Floyd murió de asfixia en el lugar de la detención. La asfixia fue provocada por una compresión continuada del cuello y la espalda que provocaron una falta de riego sanguíneo al cerebro, según ha explicado en rueda de prensa un abogado de la familia.