"Tendrán que aceptar nuestras reglas. La homosexualidad es 'haram', es decir, un daño mental", asegura Khalid Salman, el embajador del Mundial de Qatar en una entrevista. Estas declaraciones no han hecho más que añadir leña al fuego de la homofobia latente y patente de este evento deportivo que se celebrará en este país a partir del 20 de noviembre.

"Y luego son ellos los que piden moderación y que no haya conductas radicales", se indigna Alfonso Arús. "Es que para ellos una conducta radical es darte un beso con un hombre", asegura Òscar Broc dejando en evidencia su desacuerdo total con estas afirmaciones. "Ese es el problema, que se celebre ahí el Mundial y encima pongan condiciones: las mujeres en alta mar, no pueden bajar a dar apoyo a sus maridos..." relata Angie Cárdenas.

Es en este momento cuando empieza a fraguarse el gesto que los aruser@s desearían ver en este evento deportivo. "Se merecerían que dos jugadores de fútbol se dieran un morreo allí en medio y que no lo pudieran parar", apunta María Moya. "¿Te imaginas que por primera vez los jugadores lo manifiestan públicamente y hay dos que se besan marcando el gol de la victoria?", añade Alfonso Arús.

El entrenador de la selección argentina, Jorge Sampaoli, se mostraba también muy crítico con la elección de la ubicación de este Mundial. "La FIFA determinó que el Mundial se jugara en un país en que no se debería haber jugado en una fecha en que no se debería haber jugado. Y todo por plata", lamenta el entrenador.