Coca-Cola está empezando a probar botellas hechas de papel para comercializar su famosa bebida y ayudar a revertir el impacto de la contaminación.

La multinacional ha señalado que su nuevo envase es 100% reciclable y no tiene rastro de plásticos.

Según han informado, ya han empezado a elaborar las primeras 200.000 unidades de este nuevo envase.