Apatrullando: trabajos al límite
La petición más extraña que le han hecho a un maquillador de una funeraria: "El fallecido iba disfrazado de soldado de época"
"La mayoría de las veces nos piden que metamos dibujitos de los nietos o un paquete de tabaco. Una vez nos pidieron una guitarra", asegura uno de los trabajadores de empresa familiar de servicios funerarios. También hay quien tiene peticiones un tanto estrafalarias.

Desde que tiene memoria, la vida de Juanjo ha estado vinculada a la funeraria que levantaron sus abuelos, un oficio al que nunca ha logrado habituarse del todo. El motivo por el que él continúa al frente no es económico, sino la idea de estar realizando una labor necesaria para la comunidad, aun a costa del desgaste emocional que conlleva. Durante una de sus jornadas, Juanjo trabaja acompañado por Isa Balado, reportera de Apatrullando, que sigue de cerca la actividad de la empresa para la próxima temporada del programa de laSexta capitaneado por Jalis de la Serna.
Para Juanjo, "lo realmente duro" no es la parte técnica, sino el trato con las familias en situaciones límite. "Por accidentes o por otras circunstancias, hay cosas muy duras, evidentemente. Tenemos que tener el estómago preparado". En su caso, esa tensión constante ha acabado derivando en ansiedad, estrés y gastritis.
Aunque no logra acostumbrarse, la familiaridad con la muerte le viene de la infancia. Creció rodeado de ese ambiente porque todos en su familia se dedicaban a lo mismo: "La parte trasera de la casa de mi abuelo era la exposición de los féretros. Tanto mis primos como yo júgabamos al escondite ahí".
El cuidado del aspecto del difunto es una prioridad en su día a día. En ese contexto, otro empleado recuerda encargos poco habituales: "Hubo un servicio en el que iban todos disfrazados. La voluntad del señor era que fueran disfrazados a su entierro. Él iba disfrazado de soldado de época".
"¿En algún caso os han pedido que metierais dentro algo especial?", pregunta Isa. "La mayoría de las veces son dibujitos de los nietos o un paquete de tabaco. Una vez nos pidieron una guitarra", contestan. Su labor, explican, se limita a respetar los deseos del fallecido y de su familia.
También han presenciado entierros en los que nadie acudió, una situación que, lamentan, es cada vez más frecuente. En el extremo opuesto están los casos en los que muchas personas quieren estar presentes de algún modo en la despedida. Para eso ofrecen retransmisiones en directo. "En el caso de que tengan familia fuera, grabamos la ceremonia", señala Juanjo. "Creamos una web privada y enviamos un enlace al cliente. Este lo envía a todo el mundo que lo quiera ver", detalla en inglés el profesional responsable del servicio de streaming.
Sin embargo, el último adiós no siempre transcurre en calma. En algunas ocasiones, la presencia de los familiares genera conflictos. "Se viven episodios tristes. Hemos tenido que llamar a la Policía en alguna ocasión", concluye Juanjo.
*Apatrullando: trabajos al límite, ya disponible en atresplayer.com
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