La vicepresidenta para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, se ha mostrado muy crítica con los ataques del PP a las medidas puestas en marcha por el Gobierno para rebajar la factura de la luz. En una entrevista en Al Rojo Vivo, la ministra ha reconocido que "hay muchos comentarios del PP que generan sonrojo".

Así ha recordado que fue el PP el que pidió al Gobierno "intervenir en los beneficios extraordinarios de las eléctricas", reclamando una ley para la minoración de CO2 "tres semanas antes" de que la impulsara el propio Ejecutivo "y arrepintiéndose inmediatamente después". Reconoce la ministra que no sabe muy bien cuál es el plan del PP y si se preocupan por el interés de los ciudadanos o "como parece", por los intereses de las eléctricas.

Además, les ha acusado de "eludir sus responsabilidades" y de haber dejado una "herencia de la que no hablan": el conocido como 'impuesto al Sol', 1.500 millones del canon hidráulico a devolver tras sentencia judicial y unos 10.000 millones de euros en laudos arbitrales por el recorte a las primas de las renovables que, ha remarcado Ribera, "convirtieron" a España "en los apestados en el ámbito de los inversores internacionales". También ha recordado que, tras pedir la bajada de impuestos en la factura, el PP no apoyó la rebaja del IVA y la suspensión del impuesto sobre la producción de electricidad.

Y para el líder del PP, Pablo Casado, que hoy ha pedido dimisiones en el Gobierno por el elevado precio de la luz, también ha tenido respuesta.

Casado ha recordado en la sesión de control al Gobierno que Pedro Sánchez pedía dimisiones al Ejecutivo de Mariano Rajoy cuando la luz subía un 8% y le ha preguntado por qué ahora no dimite él "cuando sube un 200%".

Ante esto, Ribera ha insistido que es un recurso dialéctico muy habitual del líder del PP, el pedir dimisiones y le acusa de tener una "actitud desleal" cuando en toda Europa se están viviendo ahora tensiones por la subida de la luz. Y explica que con el Gobierno de Rajoy, el precio de la luz subía por la mala gestión y por la incertidumbre que generaban sus políticas en los mercados.