Las calles de Madrid han amanecido mucho menos concurridas de lo habitual como consecuencia del coronavirus, que deja en la región más de 50 víctimas mortales y cerca de 2.000 casos.

Las autoridades han pedido a los ciudadanos que eviten salir de sus casas en la medida de lo posible y la ciudad ha quedado casi vacía. Además, el Metro ha registrado este viernes un 45% menos de viajeros que el mismo día de la semana pasada.

Las imágenes, captadas por webcams, son impactantes: la Plaza Mayor, sin terrazas, vendedores ni turistas. Solo algunas personas caminan por la emblemática Puerta del Sol, punto neurálgico y uno de los lugares habitualmente más concurridos de la ciudad. El tráfico alrededor es prácticamente inexistente.

Es la estampa que se respira en la capital este viernes, el mismo día en que el Ayuntamiento ha suspendido los permisos de las terrazas y el Gobierno de la Comunidad ha ordenado el cierre de restaurantes, gimnasios y discotecas.

La Gran Vía, eje fundamental de la ciudad, aparece casi vacía, mientras en los alrededores de Cibeles, muy cerca del Ayuntamiento, la quietud es prácticamente total.