Una vez terminó la manifestación en Madrid, un grupo de 50 antisistemas encapuchados, armados con piedras y palos, provocaron graves altercados. Muchos escaparates y fachadas del centro de la capital han amanecido destrozados. Se quemaron contenedores, mobiliario urbano y marquesinas.

Batalla campal en Madrid, y en Barcelona, de la que los sindicatos han querido desvincularse. "La jornada de huelga general transcurrió de manera pacífica y participativa. No se puede establecer ningún tipo de relación entre estos actos y las manifestaciones de la huelga", ha explicado Cándido Méndez, líder de UGT.

"Los sindicatos no comparten este tipo de violencia y actos". No obstante, Cándido Méndez ha señalado que se produjo un cambio brusco en la actuación policial conforme avanzaba la jornada. "Conforme la huelga se fue expandiendo, ellos recibían otro tipo de órdenes y endurecieron sus respuestas", ha defendido Méndez.