El Gobierno no tira la toalla. "Hemos pedido a Nissan que recapacite", ha asegurado la ministra de Industria, Reyes Maroto, en una entrevista en Al Rojo Vivo tras anunciarse el cierre de la planta de Barcelona.

La ministra se ha mostrado convencida de que hay un proyecto industrial para la compañía en la Zona Franca de la capital catalana y de que esta "puede sin duda tener en España un baluarte para avanzar en la movilidad eléctrica".

En este sentido, la ministra ha indicado que han pedido volver a conversar con la empresa dentro de unos días "para definir, si es posible, alternativas industriales para Nissan en España". "Hasta esta misma mañana hemos estado peleando para que Nissan tomara una decisión distinta al cierre", ha asegurado la titular de Industria.

"Hasta esta mañana hemos estado peleando para que Nissan tomara una decisión distinta al cierre".

Ha explicado que, a primera hora de la mañana, el Ejecutivo ha mantenido una reunión con el CEO de Nissan, Makoto Uchida, en la que este les ha trasladado una decisión que perjudicará no solo a los trabajadores, sino también al "conjunto de la industria de la automoción española". Según la ministra, la decisión se ha adoptado este mismo jueves, tras "una discusión dentro de los miembros del Consejo de Administración" de la propia empresa.

Maroto, que ha recordado que Nissan debe ratificar en junio la decisión de cerrar sus fábricas catalanas, ha adelantado que convocará la próxima semana la Generalitat, al Ayuntamiento de Barcelona, el Consorcio de la Zona Franca y los sindicatos para analizar la situación y "seguir trabajando en alternativas de futuro". Su pretensión, ha dicho, es desarrollarlas con Nissan, pero si no es posible, buscarán "un socio industrial alternativo".

La ministra, que ha admitido que Nissan no ha trasladado al Gobierno una fecha para el cierre definitivo, ha anticipado que este "va a ser largo y muy doloroso" y, preguntada por la decisión que pueda tomar la empresa sobre su planta de Alcoa, ha afirmado que el Gobierno está a la espera de conocerla.

El Ejecutivo, ha indicado Maroto, pide "responsabilidad" a Nissan, empresa que, según ha recordado, recibe "muchas ayudas públicas". "Tiene que ser corresponsable con el momento que estamos atravesando y en el que necesitamos más capacidad industrial y crear empleo", ha concluido.

Alto coste

Ya esta mañana, la vicepresidente Nadia Calviño ha asegurado en una entrevista en TVE que el Gobierno va a "iniciar un proceso de negociación" con la compañía y ha recordado que "las inversiones" necesarias para la continuidad de la planta "son inferiores al coste de cerrarla", que supondría, según señaló Industria, un desembolso de 1.000 millones para la empresa. Además, el Gobierno también ha advertido del "coste reputacional" de abandonar el "carácter estratégico" de Barcelona y la Unión Europea.

La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, ha insistido en el Gobierno va a "buscar fórmulas que permitan mantener el empleo" y buscar una "solución alternativa". En declaraciones a RNE, la ministra ha subrayado que el Ejecutivo ha ofrecido "todo tipo de apoyos, ayudas y planes de acompañamiento" a la empresa para evitar el cierra de esta planta, que genera 3.000 empleos directos y unos 30.000 inducidos.

Laya: "No vamos a tirar la toalla y quedarnos de brazos cruzados, vamos a buscar fórmulas para proteger el empleo".

Sin embargo, Nissan "tiene un plan que pasa por recentrar sus actividades independientemente de los apoyos que los gobiernos europeos hayan podido ofrecer", ha señalado la ministra, tras apuntar que la compañía cierra no solo esta planta en España, sino todas las que tiene en Europa, salvo en el Reino Unido. González Laya ha señalado que el Gobierno se va a centrar en buscar una solución alternativa: "No vamos a tirar la toalla y quedarnos de brazos cruzados, vamos a buscar fórmulas que nos permitan proteger el empleo en diálogo con los trabajadores, que es el bien más preciado en estos momentos".