El ministro del Interior cree que se están "banalizando los discursos de odio, que son la fuente de los delitos" y llama a poner "límites" a todo lo que conduzca a la "discriminación y la violencia".

Así se ha expresado en Al Rojo Vivo, en una entrevista en la que se ha mostrado de acuerdo con la petición de Ángel Gabilondo de hacer "un cordón sanitario a Vox". Y es que para Fernando Grande-Marlaska, "si no hay una condena de unos hechos graves -refiriéndose a las amenazas recibidas- los demócratas nos tenemos que plantar".

Con estas declaraciones, ha hecho referencia a la actuación de Rocío Monasterio durante el debate electoral en la Ser, en el que puso en duda las amenazas de muerte recibidas por Pablo Iglesias, en forma bala junto a una carta.

En este sentido, el titular de Interior ha instado a poner "límites a los discursos que inducen al odio porque no tienen respaldo en un estado de derecho" y llama a "ser firmes en este sentido": "Aquello que conduce a la violencia, a la discriminación y al odio no tiene respaldo ni cabida".

"Parece que hemos olvidado lo que pasó con el mural feminista de Ciudad Lineal, la vandalización de la estatua de Largo Caballero o el cartel del menor no acompañado", ha señalado recordando que "todas estas cuestiones generan la creencia de que se puede discriminar y ejercer la violencia frente a determinados colectivos".

Preguntado por aquellos que hablan de montaje en cuanto a las amenazas recibidas por Iglesias, la directora de la Guardia Civil, Reyes Maroto y él mismo, Marlaska ha dicho que esto "forma parte de lo que está haciendo la extrema derecha", que es la que "lo ha puesto en duda y ha tenido que echarse atrás al comprobarse que las cartas pasaron el filtro de Correos".