La mascarilla va encaminada a desaparecer también en los espacios interiores. Es un debate que se ha avivado en las últimas semanas por la mejora en la evolución de la pandemia, pero que ha quedado relegado a un segundo plano por la sacudida de la guerra en Ucrania.

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, dijo hace tan solo una semana que esta medida "se eliminará más pronto que tarde", aunque a principios de este mes Pedro Sánchez ya señaló que su obligatoriedad decaería "pronto, muy pronto".

Al respecto, el periodista de 'La Vanguardia' Josep Corbella ha recordado que "esta decisión corresponde al Gobierno y tiene que ser técnicamente correcta", pero también "políticamente oportuna". "A mediados de febrero parecía inminente, pero con la guerra de Ucrania las prioridades han cambiado y el discurso de la recuperación ha quedado aplazado", ha apuntado.

Además, ha recordado que hemos "tenido casos de gripe" y la estrategia sanitaria se ha modificado -ya no es necesario que los positivos asintomáticos o con síntomas leves se aíslen-, por lo que "es prudente esperar unas semanas para ver que las cosas no se complican antes de introducir nuevas medidas".

Así las cosas, Corbella considera que las mascarillas dejarán de ser obligatorias "en la segunda mitad de abril", coincidiendo con la Semana Santa, que se celebra entre el 14 y el 17 del próximo mes.