Los partidos de ultraderecha ganan terreno en toda Europa. La victoria ayer mismo de Hermanos de Italia, partido ultraderechista dirigido por Giorgia Meloni, es un ejemplo más del avance de las ideologías extremistas en el continente.

Con Italia, ya serán tres los gobiernos en manos de la ultraderecha en Europa. Habría que sumarle el Ejecutivo polaco, dirigido por dos partidos conservadores de ultraderecha, y el de Hungría, de Víktor Orbán, que lleva doce años en el poder y ha sido señalado por la Comisión Europea por su deriva autoritaria.

Además, los ultras han avanzado en las últimas elecciones de países como Suecia, donde el partido con raíces nazis Demócratas de Suecia se convirtió hace poco menos de un mes en la segunda formación más votada y la clave para formar el próximo Ejecutivo sueco. Lo hizo con eslóganes similares a los utilizados por el expresidente de los EEUU Donald Trump: "Suecia primero".

En Bulgaria se celebran elecciones el próximo domingo y ahí las formaciones de esta ideología podrían ganar un peso específico.

Por otro lado, en Francia la Agrupación Nacional de Marine Le Pen estuvo muy cerca de conquistar la Presidencia este año y obtuvo 88 años en la Asamblea. En Alemania, Alternativa para Alemania, que defiende -entre otras cosas- la disolución de la zona euro, se hace fuerte en los estados del este del país.