Juntar el aforo de los estadios del Eibar, Leganés, Getafe, Osasuna, Alavés, Granada y Mallorca, todos ellos equipos de Primera División en España, suma 130.000 espectadores. Hablamos de una población similar a la de algunos de los municipios más poblados del país. Pues bien, hablamos también de la cifra de desaparecidos durante la Guerra Civil y el franquismo.

Son 130.000 personas enterradas en fosas comunes, cunetas... Las entidades en defensa de la Memoria Histórica calculan que aún hoy quedan más de 5.000 fosas por desenterrar. Para el Ministerio de Justicia, la cifra no sería tan alta pero sí rondaría las 2.500 fosas comunes que aún albergan los restos mortales de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista.

El programa laSexta Columna hizo un ejercicio de localización con todas estas fosas en su reportaje 'Cunetas pendientes'. El experimento, a base de chinchetas clavadas sobre mapa en cada punto donde había una víctima enterrada, arrojó un claro resultado visual: el mapa de España plagado de fosas comunes con los cuerpos de más de 130.000 desaparecidos en su interior.

La Guerra Civil y el franquismo dejaron más de 130.000 desaparecidos | laSexta.com

Fusilamientos masivos, dolor, silencio... Hoy todavía son muchos los descendientes de esas víctimas que no pueden enterrar a sus muertos. Que no pueden recuperar a los suyos. ¿Por qué? Entre otras cosas porque en los últimos 20 años solo hemos rescatado a 9.000 personas. Solo a uno de cada 14 desaparecidos.

Causas de una Memoria Histórica a cuentagotas

El parón parlamentario que sufre España durante los últimos años -cuatro elecciones generales en los últimos cuatro años son la clara muestra de ello- es una de las causas por las que la Memoria Histórica huele a agua estancada en España. Es ese bloqueo parlamentario lo que pisa el freno de la Ley de Memoria Histórica.

Otra de las causas es más bien político. Ya no por plazos o bloqueos, sino por convicciones político-ideológicas. Hay partidos que insisten en que tocar la Ley de Memoria Histórica es sinónimo de resucitar viejos fantasmas de la Guerra Civil y el franquismo que deberían estar ya enterrados pese a no haber reparado la memoria de las víctimas.

De momento, el Ministerio de Justicia se ratifica en su compromiso de financiar la exhumación de hasta 15 fosas comunes con restos de la Guerra Civil y el franquismo en distintas comunidades autónomas.