Indignante episodio de agresión el que se ha vivido en la ciudad argentina de San Clemente del Tuyú. Allí, una mujer habría sido víctima de una brutal paliza a manos de la policía cuando estaba arrestada en un calabozo de la comisaría por un accidente de tráfico que había protagonizado poco antes.

Todo comenzó el pasado 10 de octubre, cuando agentes de la Comisaría Tercera de San Clemente detuvieron a Gisela Knorr, de 35 años, por un accidente de tráfico en el que se vio implicada. En concreto, Knorr, según el atestado policial, habría golpeado a un vehículo que se incorporaba a la carretera.

A razón del choque contra uno de los espejos retrovisores del coche, la mujer y su acompañante, que viajaban en moto, perdieron el equilibro y cayeron al suelo, si bien resultaron ilesos. La dueña del vehículo golpeado llamó de inmediato a la policía que acabó llevándose arrestada a Knorr.

La secuencia de los hechos que expone el medio 'Infobae', que se basa en el relato que dieron la víctima y su hermana ante la justicia, fue la siguiente: "Cuando mi hermana llegó a la comisaría estaba lo más bien. Ella había ingerido alcohol. El test le dio positivo y admite que bebió. La moto le fue requisada porque estaba sin los papeles. Después supe que al amigo sí lo liberaron", declaró Noelia, hermana de Gisela.

Knorr informó a los agentes de que es asmática y que lucha contra una adicción a las drogas que le obliga a seguir un tratamiento médico con fármacos, por lo que comenzó a reclamar sus medicinas y un inhalador. Un agente acompañó a la víctima al hospital y poco después volvieron a la comisaría. Por un motivo que no fue esclarecido, según explica 'Infobae', Knorr y una agente de Policía habrían comenzado a discutir fuertemente, y habría acabado agrediéndola, lo que obligó a varios efectivos a reducirla, esposarla e internarla en el calabozo.

En este momento, Knorr comenzó a dar golpes contra la puerta de la celda. A continuación, un policía, a quien la mujer identificó como Roberto Romero, jefe de la comisaría, entró en el calabozo y comenzó a golpear a la detenida. "Gisela quedó de rodillas y luego le dio no sé cuántas piñas más. Le desfiguró la cara", ha explicado al medio Noelia, que ha denunciado al policía por "violencia institucional".

Según consta en la denuncia, Romero se dirigió a la víctima y le dijo, mientras la golpeaba: "Yo te voy a enseñar cómo se respeta a la comisaría, yegua hija de puta, drogona de mierda". A razón de la agresión, Gisela tuvo que se trasladada al hospital. Si bien en un principio no pudo identificar al autor de la paliza, sí recordaba su vestimenta, lo que llevó a los profesionales que la atendieron a relacionar el testimonio de la mujer con el comisario Romero.

Precisamente, el agente llegó al hospital horas después para que Gisela continuara con la declaración. "Como no pudo llevársela, pidió que la esposaran a la cama. Los médicos no lo permitieron", ha detallado la hermana de la víctima, que aprovechó su visita al hospital para realizar fotos a su hermana con el objetivo de dejar constancia de la agresión que sufrió. El comisario sigue aún en su puesto, a pesar de la investigación. Knorr, por su parte, tiene una causa abierta por resistencia a la autoridad y lesiones.