Más de tres semanas después de que el volcán de La Palma entrara en erupción, un nuevo centro eruptivo ha comenzado a emitir gases, cenizas y piroclastos al sureste del cono principal, tal y como ha informado Involcan. Mientras, la lava sigue su avance por la isla. Los servicios de emergencia continúan pendientes de las últimas efusiones del volcán de Cumbre Vieja, que ya ha sobrepasado la montaña de La Laguna, última gran zona evacuada, y se encuentra a un kilómetro del mar.

Según los últimos datos del satélite que monitoriza los daños provocados en La Palma, la lava ya ha arrasado cerca de 700 hectáreas, con un perímetro de 55 kilómetros. Algunos ríos de magma tienen un ancho de entre 20 y 30 metros.

Los geólogos describen el aporte de lava en algunos momentos como un auténtico 'tsunami de lava'. Así describe el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) en su cuenta de Twitter uno de los desbordes del canal lávico ocurrido en la tarde de ayer y que califican de "impresionante" por la velocidad del magma que manaba del volcán en ese momento.

El último informe de situación del Departamento de Seguridad Nacional (DSN) señala que la erupción continúa desarrollando un comportamiento estromboliano: con fases de explosividad y otras más efusivas. Ahora mismo existen dos grandes coladas. La colada primigenia, la que descansa sobre el mar hoy se habría realimentado, no así el apéndice sur que sigue parado. En el norte vemos la primera lengua que sigue a 200 metros del mar y arriba los desbordamientos. Ahí es donde vemos el gran avance, porque esa lengua ya ha sobrepasado la montaña de La Laguna avanzando 700 metros en tan solo 12 horas y colocándose ya a un kilómetro del mar.

Estos dos apéndices ayer obligaron al desalojo de 300 personas, con lo que el número total de evacuados desde el inicio de la erupción se eleva a 6.800, de acuerdo con el IGNM que cita en su informe datos del Gobierno de Canarias, el Instituto Geográfico Nacional y el Cabildo de La Palma.

El volcán "continúa arrojando grandes bloques que lo taponan con frecuencia y producen desbordamientos" explica Vicente Soler, experto del CSIC, en este vídeo.

Además, en el último vuelo sobre el volcán se ha podido observar un campo de fumarolas producido porque la lava ha entrado en contacto con unos gases que indican que el cono puede volverse a fisurar. Esta puede ser la razón por la que el volcán está expulsando mucha más lava y mucho más fluida.

Desde que comenzó la erupción el 19 de septiembre, 992 edificaciones han desaparecido, de las cuales 809 son residencias, 95 agrícolas, 47 uso industrial, 22 de hostelería y ocio, 8 uso público y 11 de otros. El suelo agrícola afectado alcanza ya las 179,3 ha, 92,97 plataneras; 50,17 viñedos y 12,21 aguacateros.

Respecto a la sismicidad, aunque se ha detectado un incremento (24 terremotos durante esta madrugada), "no se está registrando sismicidad superficial significativa". En las últimas horas se han repetido dos terremotos que han alcanzado una magnitud de 4,5 y a una profundidad de 37 kilómetros.

Empeora la calidad del aire

Toda la actividad eruptiva está provocando que hoy sea uno de los peores días en cuanto a la calidad de aire. Dentro de la zona de exclusión se han registrado picos máximos de dióxido de azufre y arsénico, mientras que fuera de esa zona de exclusión lo que preocupa son las partículas.

En la zona habitada, sobre todo en Los Llanos, la situación es desfavorable. La llegada de aire del Sahara con polvo, conocido como calima, ha engordado la nube de cenizas. Las partículas en suspensión pueden afectar especialmente a las personas más vulnerables, con problemas respiratorios. Se espera que el peor día en lo que a calidad del aire se refiere sea el domingo.

La columna de ceniza ya ha bajado ligeramente en comparación con días anteriores y hoy alcanza unos 2.600 metros de altura. La emisión de dióxido de azufre se mantiene cercana a las 16.000 toneladas diarias. Por el momento se mantiene la apertura y operatividad del aeropuerto de La Palma.