Caminar por Puerto Naos es dejar huella en una alfombra negra. La escena impresiona, pese a que la lava no se ha cebado con esta localidad costera, su proximidad con el volcán de Cumbre Vieja obligó al desalojo. Es una de las zonas turísticas de la isla de La Palma por excelencia y ahora, donde antes había turistas, hay terrazas desiertas, calles fantasma, tumbonas vacías y playa sin bañistas.

LaSexta ha podido acceder a esta zona solo en compañía de los equipos de emergencias. El equipo ha tenido solo 15 minutos para retratar el panorama tan insólito como desoldador.

Hace ya 16 días que allí se detuvo el tiempo y cuando el volcán entró en erupción todos sus vecinos y 500 turistas fueron desalojados. La principal razón fue porque había peligro de derrumbamiento, y ahora que la lava ya ha conseguido llegar al mar está muy cerca de la fajana que se está formando, una isla baja que ya tiene una extensión de más de 40 hectáreas.

En otro de los municipios que están dentro de la zona de exclusión, Las Manchas, la lava se quedó a pocos metros de las casas y afortunadamente ahora el único problema ocasionado es la ceniza ya cubre los tejados. El peligro para los vecinos es la cercanía a la colada sur del volcán y los fragmentos y piroclastos que todavía hoy siguen cayendo.