En Barruelo de Santullán la indignación crece por momento y es que según el Ayuntamiento, la Junta de Castilla y León quiere convertir a los vecinos de la comarca en improvisados médicos cuando haya una urgencia. "Estamos enfadados porque lo que pretenden es que seamos los propios vecinos del pueblo los que hagamos de médicos", denuncia Yolanda Alonso, de la Plataforma vecinal del Valle de Santullán.

Ellos denuncian que hace año y medio se quedaron sin los dos médicos que cubrían las guardias a partir de las 15 horas de la tarde. Después de meses de protestas, la Consejería les ha ofrecido poner en marcha un nuevo proyecto que consiste, nos cuentan, en dar cursos de formación, o de primeros auxilios, a algunos voluntarios.

También pondrán una pulsera de geolocalización a los vecinos más mayores, que avisará a los voluntarios si les pasa algo. Por último, cuando haga mal tiempo, les ofrecen un punto de atención médica continuada móvil.

El gobierno regional asegura que este sistema hará que los voluntarios más cercanos actúen hasta que llegue el equipo sanitario al que, dicen, nunca sustituirán en sus funciones. El Ayuntamiento insiste en que forma parte de un plan para desmantelar la sanidad pública rural y ya ha pedido reunirse con la Junta.