Con insultos, puñetazos y hasta un botellazo en la cabeza, así fue la agresión a un joven subsahariano de 21 años a la salida de una discoteca en el madrileño barrio de Aluche.

Los agresores golpearon brutalmente a la víctima al grito de "negro de m*****" hasta que quedó inconsciente y tendida en el suelo.

Tras los hechos, la víctima fue trasladada hasta un hospital cercano, donde recibió atención médica. Ahora, se recupera en su casa.

A pesar de que en un principio el joven no quería denunciar la paliza por miedo de que afectara a su proceso de regularización en España, finalmente sí lo ha hecho con el apoyo de una ONG.

Esta es la segunda denuncia por una agresión racista en las últimas dos semanas en Madrid con intervención judicial.