Jeisy es mujer, migrante y trans. Llegó a Madrid hace apenas unos meses buscando "una nueva oportunidad". "Vivir un poco más tranquila", dice, en un lugar donde no tema ser golpeada cada vez que sale a la calle. Viene huyendo de la discriminación y las agresiones sexuales, físicas y psicológicas que sufrió durante años en Colombia, su país de origen, por ser quien es. "Mi jefe me decía 'guarda la loca', 'deja de ser maricón, compórtate como un hombre'", relata.

Ella es una de las 34 personas que han pasado hasta la fecha por el piso de la asociación Kifkif para solicitantes de asilo LGTBI, el único que existe en España. Allí ofrecen un techo y acompañamiento a quienes llegan escapando de la persecución por su orientación sexual o identidad de género y, una vez en nuestro país, se encuentran en la calle. Un recurso de emergencia que ahora está en peligro de desaparecer, tras perder la subvención de la Comunidad de Madrid.

Para salvarlo, Kifkif ha lanzado la campaña 'SOS Migrantes LGTBI', un crowdfunding con el que espera recaudar los fondos necesarios para evitar el cierre definitivo del piso, que en estos momentos se encuentra vacío. 41.200 euros es el objetivo que se han marcado para mantener en funcionamiento sus cuatro plazas durante al menos este año.

El piso, que Kifkif puso en marcha hace dos, hasta ahora se financiaba a través de la casilla de fines sociales de la renta. Un apoyo que la Comunidad no ha renovado en 2020 y que puede suponer el final de un espacio, que, tras varios días "pasando frío" a su llegada a Madrid, supuso para Jeisy "la oportunidad de tener un hogar".

De los 3.228 demandantes de asilo LGTBI que la asociación atendió en 2020, unos 800 estaban en su misma situación: durmiendo a la intemperie o en riesgo de estarlo.

Imagen del piso de Kifkif para solicitantes de asilo LGTBI | Kifkif

Un sistema de acogida "colapsado"

118.264 personas solicitaron asilo en España en 2019, según datos de Interior. En la Comunidad de Madrid, lo hicieron más de 55.000 y el sistema de acogida se encuentra "colapsado", indican desde Kifkif. Una cuarta parte de esas solicitudes de protección, estiman, fueron por razón de orientación sexual o identidad de género.

Javier Navarro, director de la asociación, advierte de que, "si este recurso cae, 22 solicitantes de asilo LGTBI se verán en situación de calle". Un entorno particularmente peligroso para estas personas -denuncia-, donde son víctimas de insultos, agresiones e incluso intentos de violación.

"En más de 70 países, las personas LGTBI somos delincuentes"

"Hay más de 70 países donde las personas LGTBI somos delincuentes y en 11 de ellos incluso nos enfrentamos a la pena de muerte", recuerda por su parte Samir Bargachi, presidente de la ONG, que incide en la necesidad de un dispositivo de alojamiento específico para solicitantes de asilo pertenecientes al colectivo. "Como personas LGTBI solicitantes de asilo tenemos un problema añadido: muchas veces estamos alojadas con personas de las que precisamente venimos escapando", explica.

La primera fase del crowdfunding para rescatar el piso de acogida concluye el 15 de marzo. Para entonces, esperan haber recaudado como mínimo 27.000 euros. Entretanto, 390 personas solicitantes de asilo siguen pasando noche tras noche al raso en las calles madrileñas, insiste Navarro. De ellas, 44 son LGTBI. "No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras nuestra gente sigue durmiendo en la calle", concluye.