Una de las manifestantes que en la noche de este martes participó en las protestas pidiendo la libertad del rapero Pablo Hasél, condenado a prisión, ha perdido un ojo tras recibir un balazo de una pelota de gomaespuma. La bala de foam fue disparada por los Mossos d'Esquadra durante los disturbios, según ha denunciado la entidad pro derechos humanos Iridia.

El Departamento de Salud ha confirmado que la joven que ha perdido el ojo se ha sometido a una operación quirúrgica, pero no determina la causa de la herida. Sin embargo, desde Iridia se ha pronunciado tras el incidente pidiendo una "revisión profunda" del uso de proyectiles de precisión por parte de los antidisturbios.

 

En un comunicado, el organismo pide a los testigos de los hechos que aporten cualquier tipo de prueba en forma de imágenes o vídeos para que se investigue lo ocurrido. La codirectora de Iridia Anaïs Franquesa ha considerado "muy grave" que tanto en las protestas contra la sentencia del procés como ayer resultaran heridos manifestantes por el disparo de balas de foam, puesto que se trata de un proyectil de precisión, a diferencia de las pelotas de goma, que se disparan al suelo y su trayectoria es difícilmente controlable.

El uso de proyectiles de foam, precisamente, se ha extendido entre los antidisturbios en sustitución de las pelotas de goma, cuyo uso prohibió el Parlament a raíz del caso de la manifestante Ester Quintana, que perdió el ojo en Barcelona en una huelga general.

Un día después de la detención del rapero, que se atrincheró en la Universidad de Lleida para no ir a la cárcel, se han vuelto a convocar más de 20 movilizaciones en todo el país para mostrar su apoyo.