El accidente ha tenido lugar en el muelle de carga de San Cristóbal, en las Islas Galápagos, zona declarada Patrimonio Natural de la Humanidad. Unos operarios cargan un contenedor de generación eléctrica en un barco cuando, en una mala maniobra, la grúa y carga caen violentamente sobre la embarcación y ésta acaba hundiéndose.

La tripulación del barco ha conseguido saltar al mar y sólo ha habido una persona herida, según informa el diario 'Clarín'.

La mayor preocupación ha sido el derrame de los más de dos mil litros de combustible del barco. Para reducir el riesgo ambiental por los efectos del vertido en el mar, se han colocado barreras de contención y paños absorbentes.

 

El derrame en este área protegida, aseguran las autoridades, está ya controlado.