Un peluquero canino ha entrado en prisión después de golpear brutalmente a un perro mientras intentaba bañarlo en un local del condado de Brevard, Estados Unidos.

El animal estaba inquieto y el acusado lo "levantó del suelo cogiéndolo de la cola", además de propiciarle varios golpes "para que se estuviera quieto". Los actos le produjeron una fractura irreversible al can, un pastor alemán de ocho años que está al servicio de una persona con discapacidad física.

Los veterinarios tuvieron que amputarle la cola al animal, además de curarle las heridas por los golpes que el acusado le había propinado con la boquilla de la manguera.

 

El peluquero canino se enfrenta a prisión bajo una fianza de 2.000 euros por un delito de crueldad animal. El propietario del perro declaró que está "devastado por los actos de crueldad contra su mascota".

La agresión fue grabada en vídeo, aunque el Departamento de Policía de Satellite Beach ha decidido no difundirlo por la crueldad de las imágenes.