La imagen sobrecoge. El niño, que se había quedado sólo en casa, trataba de encontrar una salida del edificio tras comprobar que la puerta estaba cerrada. Su solución pasó por romper la mosquitera de una ventana y descolgarse por la misma, quedando colgado en la fachada del edificio.

Los gritos del pequeño alertaron al vecino de la planta inmediatamente inferior y éste, al asomarse a su ventana, vio al niño colgado y se preparó para cogerlo al vuelo en caso de que finalmente se precipitara al vacío. Finalmente, el hombre consiguió hacerse con el menor en plena caída y ponerlo a salvo en su propia casa.