La cazadora estadounidense Tess Thompson Talley se ha convertido en el ojo del huracán de las críticas mundiales después de que un medio digital africano denunciara su fotografía posando junto a una jirafa negra muerta. Lo cierto es que la imagen se realizó hace un año pero tras el tuit, la foto ha dado la vuelta al mundo.

 

"¡Las oraciones por la caza de mis sueños se hicieron realidad hoy! Descubrí esta rara jirafa negra y la aceché por un buen rato. Sabía que era la elegida. Tenía más de 18 años, 4.000 libras (1.814 kilos) y fue bendecida por dar 2.000 libras (907 kilos) de carne", señalaba la mujer junto a las fotografías.

Tras el revuelo, Tess Thompson ha dado explicaciones en la televisión estadounidense alegando que la jirafa era muy mayor para reproducirse, que había matado a dos hembras jóvenes y que la conservación de esta especie se realizaba mediante aportaciones de los programas de caza.