Pese a las medidas para frenar su expansión, el coronavirus sigue avanzando en España, y con él, el aumento de la presión asistencial y los temores a un nuevo colapso de los hospitales.

La ocupación de camas en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) por enfermos de COVID-19 se sitúa ya en el 29,56% de media en España, una cifra que en algunas regiones es significativamente mayor y en Cataluña, por ejemplo, asciende al 42,38%, según datos de Sanidad correspondientes a este viernes.

Prueba de ello es la situación de la UCI del Hospital Sant Pau de Barcelona, donde 17 de sus 34 camas están ocupadas por pacientes con coronavirus. Los profesionales sanitarios que trabajan allí cuentan con resignación cómo los enfermos no han parado de llegar desde Navidad.

"En Cataluña hemos visto un aumento extremadamente importante de los pacientes admitidos en los servicios de Medicina Intensiva", explica el doctor Jordi Mancebo, director de este servicio Sant Pau, donde se ha derivado a pacientes no COVID a otras áreas para dejar más camas libres en UCI.

Les faltan manos, y es que se necesitan hasta seis personas para dar la vuelta a un paciente de UCI con seguridad. Aquí, el perfil de los ingresados es similar al de la primera ola de la pandemia: pacientes extremadamente graves, de unos 60 años, que estarán de media tres semanas ingresados, según explican quienes les atienden.

De estos pacientes, "el 80% están en ventilación artificial, con una máquina que les ayuda a respirar", según apunta el doctor Mancebo. Algunos de ellos sobrevivirán, mientras que otros no tendrán esa suerte, ya que, en estos momentos, la media de defunciones en Cataluña se sitúa en 60 muertes diarias.

La solución, desde el punto de vista médico, es el confinamiento"

Aunque en este hospital "la atención urgente jamás se ha detenido" y tampoco la oncológica, según asegura el citado especialista, ya se han empezado a suspender operaciones no urgentes porque la previsión es que sigan llegando más pacientes.

Lo cierto es que tanto los recursos como el personal son limitados y estos últimos están agotados. A juicio del doctor Mancebo, la solución para frenar este espiral, al menos desde el punto de vista sanitario, pasaría por un nuevo confinamiento.

"Los médicos sabemos cuál es la solución o una parte de la solución, desde el punto de vista médico, y esto obviamente es el confinamiento", sentencia.