"Quiero morir", esas son las duras palabras de Quaden, un niño de 9 años de Australia que lloraba desconsoladamente mientras su madre lo grababa después de vivir un episodio de bullying al salir de la escuela.

La madre de este niño ha publicado el vídeo en redes sociales para concienciar a los padres sobre la importancia de educar a los hijos en esta materia. Esta mujer de Brisbane relata cómo cuando fue a recoger a su hijo de la escuela presenció que éste era víctima de bullying y nadie hacía nada.

"Llamé al director pero quiero que la gente sepa -los padres, los educadores, los maestros- que estos son los efectos del bullying, esto es lo que hace", explica la madre mientras graba a su hijo sin poder contener las lágrimas al verlo sufrir así.

"Y os preguntáis por qué los niños se están suicidando", continúa la madre, mientras el pequeño es incapaz de parar el llanto y repite constantemente: "Mátame ahora mismo, quiero que alguien me mate".

A pesar de la dureza del vídeo, la madre decide publicarlo ante la desesperada situación que está viviendo con su hijo. "Fue desgarrador verlo, me hizo sentir impotente", afirmó al medio australiano SBS en una entrevista tras la repercusión del vídeo en las redes sociales.

En esta misma entrevista, la madre relata que el acoso que vive Quaden es constante y que el pequeño ya ha intentado suicidarse en varias ocasiones, la primera con tan solo seis años. Sus compañeros se ríen al hacer referencia a su altura. Quaden nació con Acondroplasia, un tipo de enanismo y esto ha hecho que se convierta en el centro de las miradas y las humillaciones constantes, según relata.

La mujer explicó al medio australiano cómo fue el momento que tuvo que vivir cuando fue a recogerlo al colegio: "Fui a buscarlo y lo vi con los niños en la cancha de baloncesto, uno de sus compañeros de clase lo golpeaba en la cabeza y hacía referencias a su altura".

Ante tal situación, la madre acompañada de su otra hija llamó a Quaden, quien estaba horrorizado ante la intervención de su madre, según cuenta esta. "Se notaba que estaba muy incómodo, pero era tan bueno tratando de ignorar las cosas, que no quiere que la gente sepa cuánto le está afectando, es tan fuerte y confiado, pero es en momentos como este cuando lo ves desmoronarse", apunta la progenitora.

Esta situación fue la desencadenante de las imágenes que se pueden ver en el vídeo, el cual ya acumula siete millones de visualizaciones y que ha indignado a las redes sociales, haciendo que estas se llenen de mensajes de apoyo al pequeño.