¡Feliz 2026!
Supersticiones de Año Nuevo alrededor del mundo: de maletas a colores que prometen suerte
Salir con una maleta a la calle, comer 12 lentejas o llevar ropa interior amarilla... algunas tradiciones y supersticiones alrededor del Año Nuevo del mundo.

Cada 31 de diciembre, millones de personas repiten gestos que no aparecen en calendarios oficiales ni en manuales de protocolo, pero que se transmiten año tras año como si fueran reglas no escritas.
Comer ciertos alimentos, vestirse de un color concreto o realizar acciones simbólicas justo a medianoche forma parte de un ritual global que mezcla superstición, tradición y deseo de empezar bien el nuevo año.
Las supersticiones de Año Nuevo varían según el país, pero comparten un mismo objetivo: atraer la buena suerte, el amor, la salud o el dinero en los doce meses que están por venir. Algunas resultan familiares; otras, sorprenden por su originalidad.
Tradiciones de Año Nuevo en el mundo
Estas son algunas de las tradiciones más extendidas y curiosas alrededor del mundo, y la razón por la que siguen vivas cada 1 de enero.
Maletas para atraer viajes y cambios
En varios países de América Latina, como Colombia, México o Venezuela, existe la creencia de que salir a la calle con una maleta justo después de medianoche garantiza viajes durante el año nuevo. No importa si la maleta está llena o vacía: lo esencial es el gesto simbólico de moverse, de no quedarse quieto.
Esta superstición está asociada al deseo de cambio, movimiento y nuevas experiencias. En muchas ciudades, la imagen de personas caminando con maletas minutos después de las campanadas se ha convertido en una escena habitual de Año Nuevo.
Colores que marcan el destino del año
La ropa interior de colores es una de las supersticiones de Año Nuevo más extendidas. En España, Italia y gran parte de América Latina, el rojo se asocia al amor y la pasión, mientras que el amarillo se vincula al dinero, la prosperidad y la buena suerte.
En otros países, como Brasil, el blanco domina la noche de Fin de Año como símbolo de paz, armonía y renovación. Elegir el color adecuado no es una cuestión estética, sino una forma de "programar" simbólicamente el año que comienza.
Comer para atraer fortuna
La relación entre comida y superstición es especialmente fuerte en Año Nuevo. En España y varios países hispanohablantes, las doce uvas de la suerte marcan el ritmo de las campanadas y representan prosperidad mes a mes.
En Italia, se comen lentejas porque su forma recuerda a monedas y se asocian a la abundancia. En Japón, los fideos largos simbolizan una vida larga y se consumen con cuidado para no romperlos. En cada caso, el alimento actúa como un deseo tangible de bienestar económico y salud.
Dinero en los bolsillos y rituales de abundancia
Llevar dinero encima al cambiar de año es una superstición común en muchos países. Billetes en el bolsillo, monedas en la mano o incluso tocar dinero justo a medianoche se interpretan como un gesto para atraer estabilidad económica.
En algunas culturas, también se cree que empezar el año sin deudas o con la casa limpia de facturas pendientes favorece un ciclo financiero más próspero. El Año Nuevo se entiende así como un punto de partida que conviene "ordenar" simbólicamente.
Barrer, limpiar y deshacerse de lo viejo
En China y otros países de Asia, el Año Nuevo (aunque se celebre en otra fecha) está muy ligado a la limpieza ritual. En Occidente, este simbolismo se mantiene: limpiar la casa antes del 1 de enero significa dejar atrás las malas energías del año que termina.
Eso sí, existe una advertencia común en varias tradiciones: no barrer ni sacar la basura justo después de medianoche, para no "expulsar" la suerte recién llegada. La limpieza debe hacerse antes, nunca después.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.