Un toro rezagado que se ha resistido a entrar en los chiqueros ha hecho que el segundo encierro de los Sanfermines, con astados de Fuente Ymbro, se haya alargado hasta los 3:10 minutos tras una carrera que hasta ese momento había sido rápida y emocionante. Dos madrileños, un valenciano y dos navarros han sido trasladados al Hospital Universitario de Navarra por diversos traumatismos, pero, al igual que en la primera jornada, tampoco ha habido ningún herido por asta de toro.

Tras los tradicionales cánticos a San Fermín y el lanzamiento del cohete a las ocho de la mañana, la manada ha partido de los corrales de la cuesta de Santo Domingo arropada y encabezada por los cabestros a escasa distancia de los astados y así han hecho gran parte de este tramo.

Después de un primer encierro rápido y sin cogidas graves, aunque sí con varios heridos —debido, principalmente, a caídas provocadas por el suelo mojado—, esta segunda jornada de carreras en la capital navarra ha sido en la calle Estafeta donde la torada se ha estirado, propiciando bonitas carreras, y de esa forma se ha dirigido hacia la plaza donde la mayoría del grupo se ha introducido si mayores incidencias, mientras que el último toro, que se había quedado rezagado desde la curva, se ha resistido a entrar e incluso cuando ya se daba por finalizado el encierro ha vuelto a salir a la arena.

Este viernes ha tenido lugar es la carrera junto a los toros de la ganadería gaditana Fuente Ymbro, que este año ha cumplido 20 años de historia. Los toros de Fuente Ymbro están en el 'top 5' de los más habituales en Sanfermines —es la quinta ganadería que más encierros ha corrido—, y lo hace desde 2005, momento desde el cual sus toros han participado de manera ininterrumpida hasta 2018, un año antes del último San Fermín pre-pandemia.

Como cada jornada, el encierro ha comenzado a las 8:00 de la mañana, no sin el tradicional cántico al patrón de la ciudad: los mozos se han acercado a la hornacina donde se encuentra la imagen de San Fermín, en la cuesta de Santo Domingo, para entonar una canción que se puede escuchar durante todos los días de Sanfermines. El 'A San Fermín pedimos...' es la manera que tienen los pamploneses y pamplonesas (y también algún que otro visitante) de encomendarse a su patrón antes de salir a la carrera, tradición que se repite día tras día durante las fiestas de la ciudad.

Los toros de hoy, los Fuente Ymbro

Cada carrera tiene una longitud de 875 metros, y desde que arranca a las 8:00 de la mañana hasta su finalización no suelen pasar más de dos o tres minutos. En la víspera, los toros de Núñez del Cuvillo concluyeron el encierro en 2:35 emocionantes minutos. Los Fuente Ymbro suelen protagonizar las carreras más rápidas, incluso desde los inicios —en 2005 el encierro duró 2:34 minutos; en 2018, su última participación en San Fermín, tardaron 2:10, su récord histórico—, aunque en 2010 se alargó la carrera durante más de seis minutos a causa de un toro que se fue distanciando y acabó completamente alejado de sus hermanos para, finalmente, acabar embistiendo a a los corredores que se encontraba por el camino. Aquella carrera acabó con un herido por asta y una cuarentena de personas atendidas por los servicios de emergencias.

Los toros de la ganadería de Fuente Ymbro a su paso por la calle Estafeta de Pamplona

Eso sí, se trata de una ganadería con relativamente pocos heridos por asta: hasta la fecha solo cinco personas resultaron corneadas por animales de esta ganadería, aunque sí han protagonizado carreras con varios traumatismos. De hecho, en 2013 se vivió una situación más que traumática: fue la jornada de los Fuente Ymbro, el séptimo encierro de los Sanfermines, cuando se generó un tapón humano la entrada del coso, provocando más de una veintena de heridos.

Hay que tener en cuenta que los encierros en viernes suelen ser, estadísticamente, más peligrosos. Según los datos de Sanfermin.com, son estos los que más corneados dejan, con 1,27 de media por encierro, aunque también los que menos heridos por traumatismos dejan. Los animales que participan en esta carrera no serán los mismos que los de los últimos años, por lo que no se sabe cómo puede acabar el encierro.