Desde el inicio de la invasión de Ucrania, son muchas las empresas que han decidido cerrar sus oficinas en Rusia. Entre ellas, se encuentra Deutsche Telekom, que optó por dejar de tener presencia en el país.

Sin embargo, esta empresa alemana decidió ofrecer a sus trabajadores la opción de trasladarse a la delegación que tienen en Granada. De esta forma, casi 200 ingenieros, junto a sus familias, optaron por trasladarse a esta ciudad andaluza. Un cambio que ha repercutido de forma muy positiva en la filial nazarí, que tenía informáticos más juniors.

Antes que quedarse en la calle, estos ingenieros eligieron cambiar San Petersburgo por la ciudad de la Alhambra y, de momento, parecen encantados con la temperatura y la comida.

Aitor Vinós, director en el Centro de Valor de T-Systems Iberia en Granada, confiesa que esta iniciativa tiene muchos aspectos positivos. " Lo que hace es ayudarnos a que ese potencial se realice en mucho menor tiempo. Aceleramos la curva de aprendizaje de nuestros empleados o nuestro talento local".

De aspirar a llegar a 300 asalariados, ya son 500 en el equipo. "He encontrado aquí mi lugar", confiesa Anastasiya, una de las ingenieras rusas que se han trasladado a Granada. Por el contrario, a Daniil parece que el español se le atraganta un poco, aunque se alegra de estar fuera de Rusia para no tener que comprobar si estaría enrolado en el ejército. "Nos dimos cuenta que las razones por las que estamos aquí están bien".

Por su parte, Igor confiesa que el cambio se está haciendo más difícil para su familia. "Tengo una hija de 15 años que está en un colegio español sin saber el idioma, sin amigos...". Sin embargo, confía en que se adaptarán pronto y que marcarán camino para aquellos que también quieran programar con la Alhambra de fondo.