El perro Marley marcó que el cuerpo de Diana Quer estaba "bajo la losa del pozo" dentro de la nave de Asados, una vez que el único procesado José Enrique Abuín, alias El Chicle, confesase que la madrileña estaba en ese inmueble.

En el vídeo que acompaña estas líneas se puede ver cómo el perro de la Guardia Civil indica a los agentes que el cuerpo se encuentra en el interior del pozo situado en el sótano del edificio.

Así lo ha corroborado en el juicio el guía canino que participó en el hallazgo del cadáver de Diana Quer en diciembre de 2017. Ha revelado en la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago de Compostela, que pese a que la investigación ya llevaba centrada en la zona de Asados desde agosto de 2017 y que incluso se había procedido a un rastreo a sesenta metros de la nave, no se accedió a la misma porque "no estaba degradada ni abierta" a esas alturas.

Asimismo, ha contado que la primera declaración del acusado José Enrique Abuín tras ser detenido el 29 de diciembre derivó la búsqueda a otras zonas, ya que ofreció varias versiones como un "atropello violento" y un "enterramiento" del cadáver en un polígono del Barbanza que hicieron que las unidades se trasladasen a esos puntos sin resultado alguno.

No fue hasta el 31 de diciembre cuando el Chicle concretó el verdadero paradero de Diana. Además del pozo, el can de la unidad de la Guardia Civil que detectaba sangre, semen o cualquier otro resto biológico, marcó "otro punto" dentro de la nave, "en la parte de atrás".

Marley, perro rastreador del servicio cinológico de la Guardia Civil de El Pardo (Madrid), tenía apenas tres años cuando murió a causa de un infarto. Ayudó a esclarecer casos como el de Diana Quer y el del niño Gabriel.