Una joven turista británica de 25 años se encontraba de vacaciones en Mallorca. Aprovechando sus días en la isla, acudió a uno de los parques acuáticos de la zona.

Una vez allí se subió en una atracción, 'Banzai', que le cambió la vida, según recoge el diario 'Daily Mail'. Se trata de un empinado tobogán por el que los usuarios se deslizan con una tabla, alcanzando gran velocidad y flotando después sobre el agua.

Al lanzarse por él y llegar al agua, la joven sintió que algo iba mal: la tabla había golpeado con mucha fuerza el agua y notó cómo se rompía la columna vertebral.

"Supe en seguida que algo iba mal. Grité a mi pareja que no podía nadar", ha explicado a la prensa británica.

La chica acabó con varias vértebras rotas y tuvo que ser sometida quirúrgicamente hasta en dos ocasiones. A causa de esas operaciones, la joven ha encogido diez centímetros de altura.

Su abogada asegura que este accidente y las lesiones "le han cambiado la vida".

 

Ahora describe sus vacaciones en Mallorca como una auténtica "pesadilla", y ha explicado que sufre mucho dolor y que tendrá que ser operada de nuevo, una tercera vez.