Uno de los emblemas de Madrid reabre sus puertas después de tres años cerrado. Tras acometer las obras más importantes en sus 110 años de historia, el hotel Ritz, el más icónico de la capital, vuelve a la vida bajo un nuevo nombre: Mandarín Oriental Ritz.

El hotel, ahora renovado, cuenta con 153 habitaciones, 53 suites, salones para eventos y una cúpula renovada: antes estaba cubierta y ahora se puede disfrutar desde el interior. El famoso piano también ha sido remozado, sustituyendo el negro que hasta ahora presentaba por el blanco. Las obras, valoradas en 99 millones de euros, son las más ambiciosas en la historia del emplazamiento.

A su inauguración han acudido múltiples personalidades como Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid; José Luis Martínez Almeida, alcalde de la capital; Greg Liddlell, director general del hotel; y James Riley, CEO de Mandarin Oriental Hotel Group. Todos se han hecho la icónica foto cortando la cinta.

La presidenta de la Comunidad ha afirmado que proyectos como este aúpan a la capital como "la primera economía de España" y reflejan el carácter abierto del territorio. Y ha añadido: "Es un momento idóneo para que los ciudadanos del mundo conozcan qué significa vivir a la madrileña".

En esta misma línea, Martínez-Almeida ha felicitado a los encargados: "La reforma del Ritz nos va a permitir potenciar esa imagen de Madrid como un destino turístico de excelencia. Esto es un mensaje de Madrid al mundo: estamos vivos, estamos aguantando la pandemia y, sobre todo, estamos trabajando para recuperar el futuro lo antes posible".

Una pieza de la historia madrileña

El hotel fue inaugurado por Alfonso XIII en el año 1910. Sinónimo de lujo y ostentación, se encuentra ubicado en pleno Paseo del Prado entre las plazas de Cánovas y de la Lealtad. Sus vistas al Museo del Prado y su cercanía a emplazamientos como la fuente de Cibeles, el Retiro o Atocha lo convierten en una joya.

Celebridades de todo el mundo han recorrido sus pasillos. Por él han pasado reyes, presidentes, jeques y empresarios poderosos. Allí celebraron su luna de miel Rainiero de Mónaco y Grace Kelly, y pernoctaron rostros como Lola Flores, Ava Gardner, Frank Sinatra, Harrison Ford, Madonna o Ernest Hemingway.